X Edición de AR&PA: a modo de conclusión (2)

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Una vez finalizada la X Edición de la bienal AR&PA, el pasado 13 de noviembre, y tras la anterior entrada en la que hablaba en general sobre ella, llega el momento del balance. Dada la diversidad de iniciativas que se presentaron durante la misma, sería inútil intentar una valoración de todo lo visto. Así que quiero destacar tres aspectos que me parecen los más interesantes y por último comentaré mi propia experiencia como participante en el encuentro de blogueros #PatrimonioenRed.

En primer lugar, quiero resaltar la apuesta decidida desde AR&PA por fomentar la participación de los más pequeños en este evento a través de los centros educativos pero sobre todo junto a la familia. La organización de talleres específicos para escolares es una forma ideal para ir concienciando a los niños y niñas y enseñarles a conocer, valorar, respetar y conservar “su” patrimonio. Si bien en el caso de los colegios estamos ante un “público cautivo”, en el de los talleres familiares hablamos de una “opción” que demuestra el interés de los padres por introducir a sus hijos (u otros familiares) en la concienciación sobre el valor del patrimonio. En este sentido también hay que destacar los talleres organizados desde Patrimonio Nacional, para todas las edades. Una iniciativa que nos permite a muchos entrar en contacto, por primera vez, con técnicas que tantas veces hemos sólo visto,  como la aplicación del pan de oro, la encuadernación, la restauración de manuscritos, forja, jardinería…. La práctica, no la mera teoría, es la mejor “arma” de concienciación, así que en próximas ediciones creo que tanto estos talleres como AR&PA en familia, deben ser potenciadas aún más.

Otro de los espacios más interesantes es AR&PA Iniciativas, donde se recogían ejemplos de acciones que pueden parecer menores frente a grandes intervenciones, pero que tienen un valor distintivo: parten de los propios vecinos y vecinas de localidades pequeñas. De forma voluntaria, dedicando su esfuerzo, ilusión y tiempo, están consiguiendo poco a poco no sólo dar a conocer el patrimonio de sus pueblos, sino incluso rehabilitarlo y ponerlo en valor ante sus propios convecinos y, sobre todo, fuera de sus ámbitos. Demostrando que la unión y la ilusión efectivamente hacen la fuerza, buscan (y yo creo que es imprescindible) el apoyo institucional (Ayuntamientos, Diputaciones provinciales, Junta de Castilla y León y el propio Ministerio de Educación y Cultura), pero son a la vez un ejemplo de la importancia de la autogestión y de cómo el primer paso necesario para defender el patrimonio (tanto material como inmaterial), es que los que habitan día a día junto a él se conciencien de su importancia. Y no sólo porque puede ser un valor de atracción que ayude al desarrollo económico y fomente la permanencia o llegada de población a localidades cada vez más envejecidas, sino sobre todo por su valor social: no son únicamente “piedras” es su propia historia, la memoria de sus antepasados y de su tradición. Y eso por si solo merece el esfuerzo de su recuperación y preservación.

Algunos ejemplos: visita virtual a la Peña del Castro en La Ercina (León); proyecto Paisajes sagrados: ermitas y santuarios en Castilla y León [1]; o el enorme trabajo que está desarrollando la Asociación de Amigos del monasterio de la Armedilla  (Cogeces del Monte, Valladolid) que es un auténtico ejemplo de iniciativa popular y en el que participa de forma muy activa nuestra querida Mariché Escribano.

 

 

En tercer lugar, me gustaría destacar la Jornada técnica, en la que se habló sobre la Gestión de riesgos y emergencias en el Patrimonio (celebrada el viernes 11 de noviembre). Esta iniciativa surge tras la aprobación primero del Plan Nacional de emergencias y gestión de riesgos en Patrimonio Cultural por el Ministerio de Educación y Cultura en el año 2015, tras el terrible terremoto que afectó al pueblo murciano de Lorca. Su objetivo es regular y establecer medidas de prevención ante posibles riesgos naturales (o no) que puedan afectar al patrimonio cultural y organizar cómo debe actuarse una vez ocurridos estos. Siguiendo este modelo, en Castilla y León, se redacta el Plan PAHIS2020, que establece “[…] líneas de actuación: formación, difusión, concertación y creación de unidades de emergencia en el ámbito autonómico”. En estas unidades colaborarán la UME (Unidad Militar de Emergencias), la Guardia Civil y los Bomberos de la Comunidad[2]. Ellos serán los encargados de la retirada y traslado de las obras de arte amenazadas, siempre siguiendo unas estrictas normas de seguridad. El siguiente paso es la intervención de voluntarios (agentes del patrimonio y con conocimientos especializados) que se encargarán del triaje de las piezas y de la posterior intervención sobre las mismas en función de los daños sufridos. De nuevo, aparece la figura del ciudadano como defensor/protector de su patrimonio: la participación de la sociedad en la defensa de su propia memoria. Uno de los aspectos más interesantes de este plan. Podéis consultar más información sobre él en la este enlace.

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El ciudadano, no sólo los investigadores, especialistas o estudiosos, sino toda la población en general, son también los principales destinatarios de los contenidos que periódicamente “suben” (subimos) a nuestros blogs, los blogueros y blogueras que participamos el último día de la Bienal (el domingo 13 de noviembre) en el encuentro #PatrimonioenRed. El objetivo de este encuentro fue, tal y como se recoge en la web oficial de ésta: “[la valoración] del concepto Patrimonio en Red, por la importancia que empiezan a asumir las bitácoras personales o profesionales, a la hora de utilizar dinámicas de comunicación y participación en la red y por su potencial como herramientas de conocimiento y activación del patrimonio cultural”. En resumen, una forma de mostrar y reflexionar en torno a cómo las TIC y las RRSS pueden contribuir a la hora dar a conocer y de proteger nuestro patrimonio, utilizando en este caso medios que desde hace ya algunos años se aplican a todos los ámbitos de la investigación. En este caso concreto nos centramos en un formato específico: los blogs. La utilización de estos permite, o mejor ofrece, ciertas ventajas frente a otras redes sociales. Mientras que Twitter tiene obliga a una redacción muy limitada y tiene un carácter inmediato y quizás fugaz, y Facebook, aunque las explicaciones pueden ser más extensas, también implica una extensión no demasiado larga, los blogs dan opción a auténticos trabajos de investigación como tal. La forma de trabajar a la hora de escribir los textos sigue las maneras “tradicionales” de recopilación de información (libros tanto en papel como electrónicos, otros blogs y webs, documentación fotográfica, recogida de testimonios orales…), mientras que el soporte se adapta a la incorporación de las nuevas tecnologías. Los textos se pueden enriquecer con la inclusión de imágenes, vídeos, enlaces que nos dirigen a lugares donde podremos encontrar más información… Y una novedad importante: la interacción con lector. Éste puede opinar sobre nuestra “entrada” (para bien o para mal) y puede añadir datos nuevos o advertirnos de errores, con lo que entramos incluso en el ámbito de la cocreación, viva y permanente, que enriquece los contenidos.

Como se concluyó durante el debate, a todos nos interesa y buscamos esa interacción, pero nos preocupamos menos por el número de seguidores que tenemos. Esas cifras pasan a un segundo término, salvo para aquellos cuyo blog tiene un carácter profesional, y para los cuales es necesario valorar las estadísticas. El resto nos conformamos con contar cosas que nos apasionan sin más. Y cada uno lo hace desde un punto de vista diferente. Precisamente el hecho de reunir a un grupo de personas que investigan y escriben sobre temas tan diversos enriqueció el encuentro, tanto para nosotros mismos como para los asistentes. Esta diversidad puede verse en el listado de blogueros y blogueras que participamos:

Sería prolijo hablar de cada uno de ellos y ellas, así que os invito a pinchar en el enlace y disfrutar con sus contenidos.

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Y para terminar, dos conclusiones más. La primera, nuestro deseo de que los que, sacando a veces tiempo de donde no hay, escribimos, sea útil a cualquiera interesado en los temas que tratamos. Pero especialmente para los estudiantes. Queremos demostrar que realizamos auténticos trabajos de investigación, documentados y contrastados y los profesores podrían “aprovecharse” de nosotros para que sus alumnos y alumnas tengan otra fuente más de información. Hay que descartar la idea de que lo que aparece en los blogs puede ser poco fiable (al menos en nuestro caso no es así).

Y la segunda, una petición a los organizadores de cara a la próxima edición de la bienal AR&PA: ¿Por qué no dedicar la edición a las nuevas tecnologías y a la RRSS en relación con el patrimonio? Parece que hasta ahora no se ha dado a éstas tanta importancia como en otros campos de la cultura o el arte y ese prejuicio debe desaparecer. La mejor demostración: llenar el Centro Miguel Delibes de tuiteros, blogueros y blogueras, escritores en Facebook, youtubers…, todo para demostrar que la tradición y las nuevas tecnologías no están reñidas. ¡Y yo espero que vuelvan a contar conmigo para entonces, por supuesto!

 

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Demostrando que el patrimonio también es divertido (Gracias por la foto: Libe, Beatriz, Cristina y Stella).

 

 

 

 

 


 

[1] Este proyecto forma parte de otro más amplio titulado Trabajo de documentación y análisis de ermitas, santuarios y rituales, romerías o manifestaciones culturales vinculados a las provincias de Zamora, Salamanca, Valladolid y Ávila. REDPAT, desarrolado por la Junta de Castilla y León con la colaboración de los programas FEDER y de Cooperación Transfronteriza de la Unión Europea.

[2] Destaca especialmente el trabajo llevado a cabo sobre todo con los bomberos de Ávila, aunque se han realizado cursillos de formación en Ponferrada y Valladolid.

Hablando sobre sociedad y patrimonio: X Edición de AR&PA (1)

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Entre los días 10 y 13 de noviembre, se celebra en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid, la décima edición de un encuentro ya totalmente consolidado. Un encuentro que nació en 1998, único en su género en España, y que tenía como finalidad servir de punto de encuentro a profesionales vinculados directamente con la conservación y la restauración del patrimonio cultural.

Pero desde sus inicios, ha ido evolucionando y ampliando dicho objetivo, incorporando también a los gestores de ese patrimonio y, lo más importante, a la propia sociedad que, al fin y al cabo, es la destinataria y corresponsable de su mantenimiento, cuidado y memoria.

Como consecuencia, hemos visto como incluso físicamente el espacio se quedaba pequeño para tan grandes metas, trasladándose la celebración de la bienal desde la Feria de Valladolid hasta su ubicación actual, pero siempre bajo la organización de la Conserjería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León. Por otro lado, y como en años anteriores, esta vez la bienal cuenta con un país invitado, en este caso Portugal.

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Hoy he tenido el privilegio de recorrer las instalaciones de la mano de dos guías de lujo, Consuelo Escribano y José Luis Hoyas, organizadores de la jornada técnica “P@trimonio en red”, que el domingo 13 servirá de punto de reunión a un grupo de blogueros especializados en la difusión de la protección y conocimiento del patrimonio cultural a través de las redes sociales y, en especial, de los blogs. Entre ellos y ellas tengo el honor de encontrarme y espero estar a la altura. Sobre el desarrollo de ese encuentro y las conclusiones a que lleguemos hablaré una vez finalizada la bienal. Ahora quiero hablaros mejor de cómo se ha organizado ésta.

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Probablemente el evento principal es el Congreso, que bajo el título Patrimonio inteligente, territorio inteligente, pretende “analizar las estrategias, herramientas y proyectos que ya están en marcha” para alcanzar el objetivo de preservar el patrimonio, lo que hace peculiar a cada ciudad y pueblo, en medio del proceso de globalización y mimetismo general en el que estamos inmersos. Para ello, las nuevas tecnologías y los nuevos modelos de gestión pueden convertirse en un aliado fundamental. En relación con este último aspecto se hace también imprescindible la colaboración público-privada que permitirá acometer proyectos más ambiciosos y con mayor impacto social.

Pero AR@PA no es sólo esto. Una vez hemos accedido el imponente Centro Cultural Miguel Delibes podremos participar también en:

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  1. AR&PA Feria: en este espacio se pueden visitar diversos stands expositivos que muestran iniciativas vinculadas al patrimonio cultural. A su vez aquí se incluyen AR&PA Negocio (con empresas propiamente dichas dedicadas a la conservación y restauración); AR&PA Empleo; AR&PA Instituciones (entre las que figuran, entre otras, todas las Diputaciones provinciales de la Comunidad salvo, curiosamente, la de Valladolid); y AR&PA Museos (donde se pueden ver todos los centros expositivos de Valladolid, entre los cuales, voy a mencionar, como no podía ser de otra forma, al Museo de Arte Africano Arellano Alonso de la Universidad de Valladolid, mi lugar de trabajo habitual). ¡Ah! Y no quiero olvidar el stand que se ha currado José Luis Hoyas sobre las restauraciones llevadas a cabo en varios centros dependientes de la Junta de Castilla y León.
  2. AR&PA Foro. Acoge presentaciones y Jornadas Técnicas de análisis e intercambio de buenas prácticas entre profesionales sobre el Patrimonio Cultural. Las temáticas son tan variadas que abarcan desde la arqueología, la indumentaria, el vino, la eficiencia energética o las reformas urbanas. Un espacio ideal para conocer los últimos proyectos y aprender de ellos.
  3. AR&PA Innovación: donde se exponen proyectos I+D+i aplicados al patrimonio cultural, tanto de empresas como de instituciones públicas. De nuevo debo hablar de la Universidad de Valladolid, y en concreto de la Escuela de Arquitectura y el Departamento de Geografía.
  4. AR&PA en sociedad: un espacio que me gusta especialmente, ya que da entrada desde los más pequeños, a escolares y familias completas. Actividades que les sirven para empezar a concienciarse de la importancia del patrimonio y que es necesario fomentar siempre. En este apartado también se exponen iniciativas concretas de entidades locales y asociaciones, que de esta forma dan a conocer su trabajo, la mayoría de las veces desarrollado con mucho cariño y pocos recursos.
  5. Y para terminar, AR&PA Premios, con los que se pretende recocer la labor de instituciones o profesionales en la conservación, rehabilitación y restauración del patrimonio.

 

 

Para conocer más en profundidad este evento y la programación completa, podéis consulta su web: http://www.jcyl.es/web/jcyl/ARPA/es/Plantilla66y33/1267295103271/_/_/_

Como dije al principio, la valoración sobre el desarrollo y resultado de las diferentes iniciativas las dejo para dentro de unos días. Ahora vuelvo al apartado de agradecimientos, y pido a mis compañeros blogueros participantes en el encuentro del domingo 13, que opinen si lo desean. Para ello tomo como punto de referencia la última entrada que, casualmente sobre el tema “Acciones con blogguers e influencers en museos”, acaba de publicar en su blog, la gran Clara Merín . Entre otros aspectos, habla de como la institución debe tratar a alguien que escriba algo sobre ellos. ¿Podéis compararlo con la manera en que nos han tratado a nosotros? Yo no tengo una opinión más que positiva: hasta ahora, lo mejor, el cariño y la atención de Consuelo y José Luis, además de ponernos cara y compartir con vosotros algunas experiencias e inquietudes comunes. ¡Y luego dicen que las RRSS son frías!

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¡¡En breve, más!!

El patrimonio y la perspectiva de género

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Capitel de las siete monjas. Monasterio de San Pedro de las Dueñas (León).

En abril de este año, publiqué en la Revista ph 89editada por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucia, un artículo que se incluía en su sección Perspectivas. La propuesta era hacer una reflexión sobre el siguiente tema: “Patrimonio, turismo y género. Estrategias para integrar la perspectiva de género en el patrimonio histórico”.

Teniendo en cuenta que en breve, del 10 al 12 de noviembre de 2016, se celebrará una nueva edición de la Bienal ARPA  centrada en el tema de la restauración y gestión del patrimonio, me apetecía retomar lo que escribí entonces. De forma más concreta se centra en la importancia de tener en cuenta la perspectiva de género a la hora de valorar y estudiar el patrimonio y creo que puede enlazar en cierto modo con el tema del congreso.

 

DE CÓMO EL PATRIMONIO PUEDE AYUDARNOS A ENTENDER LA AUTÉNTICA HISTORIA DE LAS MUJERES

El debate sobre la presencia de las mujeres en el mundo de la creación artística ha avanzado mucho en los últimos años. Mujeres pintoras, escritoras, cineastas, performers, ilustradoras…, empiezan a ser conocidas, y reconocidas, gracias al impulso de los estudios de género en los años 70. Y aunque aún falta un vasto camino por recorrer, al menos existe conciencia sobre lo imprescindible de sacar a la luz los nombres y trabajos de estas mujeres. Las más jóvenes tienen cada vez mayor protagonismo en la prensa y publicaciones especializadas, pero aún las estadísticas demuestran que su presencia en museos y/o eventos artísticos es inferior a la de los artistas-hombres[1].

Si esto sucede en el ámbito de la creación, la situación se agrava en el caso del estudio y puesta en valor del patrimonio en el que se integra la perspectiva de género. La única solución ante esto: la educación. Y no sólo en la escuela, sino en la propia universidad, que debe concienciarse de la necesidad de introducir esta temática tanto en los estudios de grado de Historia del Arte, como en las facultades de Educación. La formación de los futuros formadores, que con su ejemplo y enseñanza contribuyan a difundir lo imprescindible de este enfoque entre el alumnado, es esencial. ¿Es esto fácil? En absoluto. Y una de las razones es el empecinamiento de muchos de los insignes doctores y catedráticos en continuar impartiendo “doctrinas” decimonónicas.

No son capaces de reconocer que al dejar de lado la perspectiva de género, están mostrando una historia sesgada, de la que se ha expulsado a la mitad de sus protagonistas: las mujeres. En el caso de aparecer, lo hacen como “musas”, idealizadas, indolentes, sumisas, bellas, intangibles… Pero, ¿dónde están las mujeres reales que trabajaban, padecían y sostenían a sus familias? Sometidas a la autoridad masculina a lo largo de toda su vida (primero la del padre, después el hermano, el marido, los hijos…, y sino el señor feudal o el cura), sobrevivían para que después su memoria desapareciera sin más.

Muchas de esas mujeres, sin embargo, también inventaron, dibujaron, esculpieron, influyeron en política…, e incluso buscaron crear sus propios espacios donde sentirse libres. Y ello también se refleja en el patrimonio. Un ejemplo claro son los monasterios del medioevo. Siempre sujetos a una Regla (generalmente escrita por un “fundador”) y sometidos a la jerarquía eclesiástica, se transformaron en ocasiones en baluartes de lucha y resistencia desde los que las mujeres-monjas reclamaban su autonomía, rompiendo con las imposiciones de sociedades totalmente patriarcales.

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Vista exterior del monasterio de San Pedro de las Dueñas (León).

Esos espacios cerrados, separados del resto del mundo por elevados muros, se convirtieron en refugio, e incluso en la única opción, para jóvenes que si no podían o no lograban casarse, no hubieran tenido probablemente más alternativa que vivir de la caridad o dedicarse a la prostitución. Se trataba pues de una salida obligada que en muchos casos se convirtió en una “bendición”, pues las alejó de la autoridad familiar y les ofreció un modo de vida. Una vez allí pudieron desarrollar sus vocaciones reales como escritoras, pintoras, músicas y tomar sus propias decisiones, enfrentándose también en muchos casos a la autoridad religiosa y actuando al margen de ella, con independencia pese a las amenazas. ¿Quién puede negar que una de las mujeres con mayor autoridad en la Castilla medieval era la abadesa de Las Huelgas de Burgos?, por poner un ejemplo.

Las edificaciones monásticas se adaptaban a sus formas de vida y, pese a que en lo básico seguían lo establecido en la Regla a la que pertenecían, añadían estancias para sus criadas, zonas de recreo, o espacios para el estudio. Visitar esos edificios actualmente es recordar pues, a través del patrimonio, toda una forma de vida.

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Locutorio principal del monasterio de San Pedro de las Dueñas (León).

 

Otro caso peculiar es el de los beguinages flamencos, uno de los pocos sitios incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial directamente relacionados con la historia y la vida femeninas. En este caso eran mujeres laicas que de forma libre decidían agruparse en comunidades para ejercer el bien, pero sin estar sometidas a la jerarquía eclesiástica. Los primeros ejemplos surgieron en el siglo XII en diversas ciudades de la actual Bélgica, como Flandes. Las beguinas se dedicaban a la educación de las niñas, el cuidado de enfermos, la alimentación de los necesitados.., pero además cultivaban la música, la pintura y la literatura. Procedentes de todas las clases sociales, e incluso algunas casadas, vivían en celdas, casas o grupos de viviendas. Llegaron a levantar verdaderos complejos arquitectónicos formados por varias edificaciones, tanto civiles como religiosas, entre las que se incluían espacios abiertos.

Esas construcciones, hoy visitables, permiten una vez más conocer un aspecto de la historia femenina que demuestra claramente cómo las mujeres medievales intentaron romper con el sometimiento de una sociedad patriarcal. Su visita se convierte pues en una lección de historia; el patrimonio como muestra de vida. Y ésta es la fuerza del mismo que se debe reivindicar y potenciar.

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Grand Béguinage (Leuven)

 

¿Cuántos de los estudiantes de arte o de historia en general conocen su existencia? En el caso de los monasterios y conventos es más fácil afirmar que bastantes, pero si nos centramos en el de los beguinages flamencos, ¡mejor no preguntar! Algo decepcionante porque demuestra que el heteropatriarcado sigue dominando el sistema educativo, pero también porque ambos espacios serían uno de los claros ejemplos de cómo el patrimonio puede ayudar a entender mejor la evolución social, ilustrando la experiencia de unas mujeres que intentaron luchar contra el régimen establecido y que se les había impuesto simplemente por “la mala suerte” de haber nacido mujeres. ¡Cómo es posible, por tanto, hurtar una parte de nuestro pasado que es fundamental para conocer nuestro presente!

 


 

[1] Un ejemplo de ello es que el porcentaje de mujeres en ARCO Madrid 2015 sólo llegó al 23%.

 


 

BIBLIOGRAFÍA:

 

Un retrato de Conchita Montes (sin más)

Un retrato de Conchita Montes (sin más)

Obra: Conchita Montes, Noël, 1951. Madrid (escrito en la parte posterior).

Autor: Foujita

Datos contenidos en la ficha:“El autor pintó el original en Madrid al regreso de Conchita Montes (Actriz) y Edgar Neville. Perdida la plancha y sólo quedan 200 reproducciones.

Técnica: litografía.

Medidas: 38 x 28 cm

Conchita Montes. Amiga de Ana (Pilar Cuadrado) Vinculada a Edgar Neville.

Nada más. Ninguna información complementaria ni aclaratoria de cómo llegó “Conchita Montes” a manos de Ana Alonso y Alberto Jiménez-Arellano, creadores de la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso de la Universidad de Valladolid. La litografía fue donada después, en 2005, a dicha Fundación nacida sólo un año antes.

Escasos datos pero una estética tan hermosamente delicada que desde el primer momento me atrapó. Es inevitable que, pese a mucha belleza que haya a nuestro alrededor, siempre algo especial nos atraiga y nos impida retirar la mirada, por muy modesto que en principio parezca. Eso es lo que me ocurrió a mí cuando entre la extensa colección de arte contemporáneo de la Fundación Arellano Alonso, recién incorporada a mi nuevo puesto como Coordinadora en la misma (en 2007), descubrí esta pequeña litografía.

Lo primero que llamó mi atención fue la suavidad de los colores y la elegancia de las formas. Después, mi interés se incrementó al reconocer en la imagen a una de las actrices españolas que más me ha interesado por su vida y por su trayectoria profesional: Conchita Montes. Esas curvas y contracurvas de unos dedos que reposan una sobre los brazos cruzados (¿de qué te estabas protegiendo?); la postura recostada, indolente, en apariencia casual pero detenidamente estudiada; la mirada lejana, incluso altiva; y unos ojos muy abiertos que parecen pensar por si mismos, trasluciendo tal vez una agitación mental que no se refleja en la obra.

1-Completa

 

Una mujer independiente, rebelde en su época y siempre a la moda. Una blusa blanca de estudiadas arrugas cerrada al cuello con un bello pañuelo verde; la falda azul, el rojo de labios y uñas. Esos toques de color resaltan sobre el resto del retrato e incluso del fondo, totalmente neutro. Toques de coquetería de una mujer resuelta, extremadamente elegante y que cuidaba su imagen al máximo. Seguridad en la postura, reflejo de su apuesta decidida por ser una mujer independiente, “distinta” para su época. Y todo ello a través de un retrato que destaca por su sencillez. Esta entrada es por eso solamente un deseo de expresar admiración tanto hacia el autor como hacia la modelo. También es el reflejo de la vida de una mujer de la que tal vez no muchos conozcan su faceta rompedora para la época en la que le tocó vivir. Pero sobre todo es la expresión de un flechazo que ocurrió hace ya más de nueve años y que continúa.

 

 

La mujer:

Retrato real

Mª de la Concepción Carro Alcaraz (Conchita Montes), nació en Madrid el 13 de marzo de 1914 y falleció en la misma ciudad, el 18 de octubre de 1994 víctima de un paro cardiaco. De profesión: actriz. Pero también una de las primeras universitarias españolas, pues se licenció en Derecho, habiendo estudiado además en el Wassard College, cerca de Nueva York, junto con otras “selectas” señoritas de diversos países. Ello fue posible gracias a su condición de hija de un conocido y acomodado médico, lo que le dio la oportunidad de estudiar, viajar y convertirse en esa mujer culta, cosmopolita y extremadamente atractiva que contrastaba con la imagen del resto de las jóvenes de su época.

 

Su destino de señorita burguesa cambió radicalmente mientras estudiaba en el colegio en Estados Unidos[1]. Como en una de las futuras películas que después protagonizaría, en la Semana Santa de 1933, en un tren, se produjo el primer encuentro entre Mª Concepción Carro y Edgar Neville, miembro del cuerpo diplomático español aunque más interesado por la cultura (el cine y el teatro) que en la política. Ella tenía 19 años, él 33, y ambos compartían “unas enormes ganas de conocer nuevos horizontes y apurar la vida con humor”[2]. Pronto se convirtieron en amantes, iniciándose una historia de amor que duró toda su vida.

Libres pero juntos, hasta que Neville falleció en 1967, vivieron al margen de los convencionalismos de la época, puesto que él nunca llegó a divorciarse. En 1925 se había casado con Ángeles Rubio-Argüelles y Alessandri. Con ella formaría una adinerada y culta pareja (“bendecida” con el nacimiento de dos hijos) que incluso alternaba con el grupo malagueño de la Generación del 27. A partir de 1928 el matrimonio entra en crisis y él comenzó sus escarceos.

Para Conchita Montes él tampoco era su primer amor, y no sería el último, pero si el más duradero. Contraviniendo todas las normas sociales y morales de la época, en 1945 el aún diplomático adquirió un piso en la calle Manuel de Falla de Madrid. Ella se fue a vivir al mismo edificio, pero en un piso diferente. Jóvenes, cultos, inquietos…, participaban juntos en las más importantes tertulias organizadas por la intelectualidad más selecta del nuevo régimen.

Conchita destacaba allí entre las demás mujeres por su ingenio y brillante conversación, su humor e ironía, su frivolidad y su gusto por la buena vida, acompañada (o no) por su amante, algo que escandalizó a la burguesía de la oscura posguerra. Llegó incluso a ser la única capaz de alternar con el misógino y divertido grupo de amigos de la revista de humor gráfico La codorniz (https://es.wikipedia.org/wiki/La_Codorniz). En ella colaboró con algunos escritos, pero sobre todo se hizo célebre por su famoso “Damero maldito”, pasatiempo publicado desde principios de los años 40, y que tenia fama de ser casi imposible de resolver. Entre el fundador de la revista, Miguel Mihura, López Rubio, Calvo Sotelo, Marqueríe, Tono o Álvarez de Laiglesia, Conchita fue una más. Su vida, su personalidad, llevaron a José Carlos Mariné a definirla como “una especie de Katharine Hepburn a la española […] Ambas también fueron actrices de acusada personalidad que convivieron con hombres casados y contradictorios”[3].

 

La actriz:

La personalidad de Conchita Montes, su elegancia innata y su saber estar, la convirtieron en la protagonista perfecta de la alta comedia española de los años 50, donde lucía como nadie sus elegantes maneras y vestidos. No obstante, no era una buena actriz, y ella misma lo reconocía. Según afirma Haro Tecglen: “[…] tenía un defecto de dicción, interpretaba siempre el mismo papel, pero…, cuando estaba en escena, borraba a todos los demás. El escenario era suyo”[4].

En 1939, Conchita colaboró con su amante en el guión de la película Frente de Madrid (rodada en Italia, en los estudios de Cinecittà), en la que además debutó como actriz[5]. Hay que tener en cuenta que, a pesar de su ingreso en el Cuerpo Diplomático en 1922, ya por entonces Neville había iniciado una incipiente carrera literaria (con sus crónicas sobre la guerra de Marruecos). Pero a partir de 1929, cuando se hizo cargo del Consulado de España en Los Ángeles estaba ya más interesado en escribir guiones cinematográficos y codearse con las grandes estrellas del star system como Marion Davis, Mary Pickford, Charles Chaplin, Buster Keaton o Paulette Godard. Incluso, tras la llegada del cine sonoro, le confiaron la dirección de la versión española de algunas películas americanas. También había dirigido ya obras de teatro, como Margarita y los hombres (1934).

Tras su primera incursión cinematográfica, Conchita Montes se convertirá en la protagonista de muchos de los films rodados por Edgar Neville en la década de los 40. Entre ellos destacan, por citar algunos, La vida en un hilo (1945) (https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero43/vidahilo.html); Domingo de Carnaval (1945) o Nada (1947), basada en la novela de Carmen Laforet.

8-Cartel La vida en un hilo

 

Pero el mayor éxito de sus carreras llegará en 1952 con El baile (https://www.youtube.com/watch?v=lvvUk5aTM88), considerada como el mejor ejemplo de la alta comedia española de posguerra y estrenada primero en el teatro. Se trata de una película alegre, y a la vez sentimental, tierna y sobre todo un canto al amor pleno a pesar del paso del tiempo. Y en ella Conchita brillaba como una mujer disparatada y juiciosa a la vez, alegre, juvenil, en un papel doble entre sus dos enamorados, Alberto Closas y Rafael Alonso. “En el ejercicio teatral de Neville encontramos tres únicos personajes visibles (la mujer, su marido y el amigo de ambos) encerrados en un solo decorado (el salón modern style), y un núcleo temático girando en tomo al tiempo, con un let-motiv que es el baile del título, lo que confiere a la obra una especial y cerrada construcción con escasez de acotaciones a través de los tres actos en que aparece estructurada”[6]. Esta fórmula teatral será mantenida por el director en muchas de sus siguientes obras hasta 1963, fecha del estreno de su última película, La extraña noche de bodas.

En cuanto a ella, tras interpretar Mi calle (1960) se dedicó fundamentalmente al teatro, llegando a formar su propia compañía.

9-Fotograma El Baile

 

El pintor:

10-Foujita

Léonard-Tsuguharu Foujita, nacido en Tokio en 1886 y fallecido en Zurich en 1968. Se nacionalizó francés y se convirtió al catolicismo en 1959, lo que explica su cambio de nombre. Se le suele vincular a la Escuela de París, ya que tras su llegada a Montparnasse (1913-1917) se unió al grupo de los pintores occidentales de vanguardia que habían convertido el barrio en su cuartel general. Sin embargo, desarrolló un estilo personal al aplicar en sus obras técnicas de la pintura japonesa, aunque los temas y el estilo fueran occidentales, con influencias del impresionismo y el simbolismo.

Fue uno de los más peculiares miembros del grupo de pintores vanguardistas del París de los años 20. Era el único abstemio del grupo; tuvo un matrimonio y múltiples amantes; diseñaba y confeccionaba su propia ropa; era adorado por la prensa donde siempre aparecía, en caricaturas e ilustraciones, “con su rostro enmarcado por su inalterable flequillo, su fino bigote y sus gafas redondas de concha”[7]. Además “[…] llevaba varios aros en las orejas, vestía un traje de terciopelo gris y se meneaba como una diva”[8].

Vivió en Francia, en diversos países de América Latina (Brasil, Argentina, Bolivia, Perú, Cuba, México y Estados Unidos), regresó varias veces a su Japón natal, retorno a Francia y en los años 50 realizó algunos viajes a España.

El 17 de noviembre de 1951, se inauguró en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes de Madrid, una exposición monográfica dedicada a Foujita en la que se exhibieron cincuenta obras. Todas ellas se vendieron. Es durante esa estancia, y dado el éxito y la fama que le precedían, cuando no sólo impartió un taller ante los alumnos de la Academia de Bellas Artes, sino que pintó retratos de numerosas personalidades, como las actrices Carmen Sevilla y Conchita Montes, el músico Andrés Segovia y el doctor Carlo Blanco Solter. Trabajó también en numerosos encargos durante dos meses. Todo el mundo quería que el maestro le retratase.

Es pues en ese momento, y teniendo en cuenta la fecha que aparece inscrita en el reverso de la obra, cuando debió realizar la litografía conservada en la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso (de la que se hicieron 200 planchas). En ella se identifica perfectamente las características del estilo de Foujita: estilización de las formas, simplificación de las mismas y una paleta de colores claros aplicada en capas finas. Pero sobre todo lo que destaca es la capacidad psicológica del pintor para reflejar la personalidad de esta mujer: elegante, desafiante, en cierto modo fría y distante. Lo que había sido en su vida y en su trabajo como actriz.

Uno de esos ejemplos en los que modelo y pintor se identifican perfectamente y se entienden.

7-Firma

Esta es la historia de una litografía, sólo una obra que puede pasar desapercibida pero que esconde detrás (como la mayoría de las obras) toda una historia. Y sólo eso deseaba compartir, nada más. Ahora es vuestro turno para seguir conociendo a estos dos interesantes personajes.

 


 

[1] No obstante según otras versiones en encuentro se produce en España y no en Estados Unidos.

[2] José Antonio RIOS CARRATALÁ, Una arrolladora simpatía: de Hollywood al Madrid de la posguerra, Barcelona: Ariel, 2007, p.56.

[3 J.A. RIOS CARRATALÁ, op.cit, p.58.

[4] Eduardo HARO TECGLEN, “Conchita Montes, la mejor intérprete de Neville, muere en Madrid a los 80 año”, El País, 19 de octubre de 1994. [En línea] <http://elpais.com/diario/1994/10/19/cultura/782521204_850215.html> (Consulta: 17/08/2016).

[5] Sobre los cambios de su ideología política en la vida de Neville y Montes, desde el estallido de la Guerra Civil española y su paso del republicanismo a falangismo, resulta muy ilustrativo el artículo de Fernando CASTILLO, “Conchita Montes, un siglo de encanto, una época de España”, publicado en FronteraD Revista Digital, el 20 de noviembre de 2014. [En línea] <http://www.fronterad.com/?q=conchita-montes-siglo-encanto-epoca-espana> (Consulta: 17/08/2016).

[6] Juan DE MATA MONCHO AGUIRRE, “El baile de Edgar Neville: una película en tres actos”, en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, [En línea] <http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/relaciones-entre-el-cine-y-la-literatura-el-teatro-en-el-cine–0/html/ff16fcdc-82b1-11df-acc7-002185ce6064_3.htm>

[7] Billy KLÜVER y Julie MARTIN, El París de Kiki: Artistas y amantes 1900-1930, Barcelona: Tusquets, 1990, p.180.

[8] Ibidem.

 


 

La bibliografía:

BUISSON, Sylvie y BUISON, Dominique, La vie et l’ouvre de Léonard-Tsuguharu Foujita, Paris: ACR Édition, 1987.

CASTILLO, Fernando, “Conchita Montes, un siglo de encanto, una época de España”, FronteraD Revista Digital, 20 de noviembre de 2014. http://www.fronterad.com/?q=conchita-montes-siglo-encanto-epoca-espana.

HARO TEGLEN, Eduardo: “Conchita Montes, la mejor intérprete de Neville, muere en Madrid a los 80 años”, El País, 19 de octubre de 1994. http://elpais.com/diario/1994/10/19/cultura/782521204_850215.html

KLÜVER, Billy y MARTIN, Julie, El París de Kiki: artistas y amantes 1900-1930, Barcelona: Tusquets, 1990.

RIOS CARRATALÁ, José Antonio, Una arrolladora simpatía: de Hollywood al Madrid de la posguerra, Barcelona: Ariel, 2007.

https://es.wikipedia.org/wiki/Conchita_Montes

 

#OCCUPYGENDER: I Foro de iniciativas feministas. Crónica de la primera vez.

[El envento sobre el que hablo aquí se celebró en julio de 2015, pero lo tenía guardado para que fuera mi primera entrada. ¡Y qué mejor mes que marzo para publicarlo! #DíaInternacionaldelasMujeres]

Amelia Valcárcel, Beatriz Preciado, Judith Butler… y, muchas, muchas más. Mujeres filósofas y teóricas sobre el/los feminismos. Seré sincera: hace pocos años que comencé a oír hablar de ellas y de sus teorías. Pertenezco a una generación (y a una Universidad) en la que plantear si quiera la existencia de estudios de género era algo tan minoritario que ni siquiera existía. Un ámbito “raro” cuyo maravilloso descubrimiento dependía de la suerte de tener unx u otrx profesorx. Y si hablamos del mundo de la creación artística (yo “soy” de Historia del Arte), evidentemente la mujer creadora no había existido nunca. Alguna profesora “loca” que empezaba a hablar de eso de las performances feministas, pero seguro que eso no tenía futuro ni interesaba a nadie.

Y sin embargo yo me considero feminista. Desde siempre he creído, defendido y luchado por la igualdad de la mujer en todos los ámbitos. No entendía, ni siendo pequeñita, que hubiera diferencia entre niños y niñas; no se me pasaba por la cabeza. Y me salía la vena rebelde, que lucho por seguir manteniendo frente a las contingencias cotidianas. Yo pensaba que todos y todas éramos iguales, pero la vida me fue demostrando que no es así en muchos casos, aunque afortunadamente a nivel personal no me he sentido menospreciada (o no se han atrevido los hombres a manifestarlo al ver mi “cara” ante determinadas posturas. ¿Quién sabe?).

En cualquier caso, y dicho esto, repito que me confieso feminista con todas las letras y manifiesto que mi convicción procede exclusivamente de la práctica. Mi escuela han sido “mis” mujeres. Esas que me han acompañado a lo largo de la vida. Empezando por mi abuela, que se enfrentó al cura del pueblo por defender sus ideas y acabó en la cárcel, entonces “la nueva”, de Valladolid. Sigo por mi madre, quien decidió estudiar y no quedarse en casa por las tardes; crear su grupo de amigas a las que nada emociona más que ir de excursión y hacer cosas “sin los maridos”. Me acuerdo de Carmen y de Elena, dos monjas militantes en una teología muy especial: la del movimiento vecinal. La primera entregada totalmente a ayudar en la educación de los menos favorecidos y la segunda fundadora de la Asociación de mujeres del barrio. Y ambas, encabezando siempre las manifestaciones en defensa del aborto, participando en las concentraciones cuando se produce el asesinato de otra mujer y ayudando a las nuevas vecinas, las que vienen de países y culturas distintas, a ser algo más independientes. Esta es mi escuela de feminismo y estoy orgullosa de ella.

No obstante no reniego de la teoría y hago propósito de enmienda. Prometo leer a Beatriz Preciado aunque me cueste un mundo, y acabar llegando a tener mi propia teoría sobre el movimiento queer, la historia del fanzine feminista, los trabajos de la pornoterrorista, y descubrir qué significa DIY.

Y como prueba de todo esto, aquí está la crónica de “mi primera vez”. Mi primera experiencia en la organización/coordinación feminista radical con el proyecto #OCCUPYGENDER. I Foro de iniciativas feministas. Todo ello posible gracias a la colaboración de la energética Marta Álvarez, a quien recurro habitualmente en demanda de bibliografía y sugerencias. Entre ambas, osadas, y con el respaldo de Amelia Aguado (directora del Museo de Arte Africano Arellano Alonso de la UVA y mi jefa), organizamos en un tiempo record este encuentro. Fue el 2 de julio de 2015, a las seis de la tarde (plena solanera) en el Aula Triste del palacio de Santa Cruz (si, ya sabemos que el nombre del espacio no anima mucho, pero es lo que hay).

Cartel OccupyGender

Fruto de la combinación de dos trayectorias diferentes, invitamos a participar en el foro a algunas personas o colectivos de Valladolid que están trabajando sobre el tema de la igualdad de género (feminismo, transfeminismo, movimientos LGTB+) y tanto mujeres como hombres. Lo interesante es que cada uno lo hace desde un ámbito diferente: la investigación y la docencia; los movimientos sociales de base; la militancia decidida; o la creación artística en todas sus vertientes. No había restricciones, todo lo contrario, la posibilidad de abordar estas problemáticas de género desde ámbitos diversos es lo que más nos atraía.

Occupy1

El punto de arranque fue sin embargo, la presentación del generoso proyecto #SAVEGENDERMUSEUM de María (Pimienta) Sánchez. Esta artista y activista de la vida lleva desde el mes de enero difundiendo una campaña que busca la asegurar la subsistencia del Museo de Género de Jarkov (Ucrania). Se trata del único centro de esta temática existente en toda Europa del Este, que se mantiene gracias al trabajo y al empeño de Тatiana Isaeva (Directora) y Mariya Chorna (diseñadora), junto con muchas otras personas que voluntariamente están prestando su ayuda para el desarrollo de esta iniciativa. María, puso en marcha la campaña tras realizar en Ucrania un Voluntariado Europeo. Qué mejor sitio que el Museo de Arte Africano de la UVA para albergar su presentación en Valladolid. ¡Museos apoyando a museos! #Creandoredes, algo en lo que creemos firmemente desde este rincón de África en Valladolid.

Tras ella comenzaron su presentación los distintos colectivos. Quiero resaltar que, para nuestra sorpresa, todas las invitadas aceptaron al primer intento. Esto parece confirmar la existencia de una necesidad real que era uno de nuestros objetivos al organizar la jornada: difundir lo que se está haciendo en nuestro entorno y, sobre todo, conocernos entre todas y todos. Ponernos cara, intercambiar experiencias, dudas, sueños, deseos y crear nuevas redes, siempre #tejiendoenmorado.

Los colectivos de carácter combativo o reivindicativo propiamente dicho fueron tres: “10 brujas” (compuesto por el mismo número de “miembras” que se dedican a la autoformación); “Acción Feminista” (organización antisexistas, antipatriarcal, asamblearia, autogestionada y que considera que es fundamental que en ella participen los hombre también); y PAC LGTB+ (plataforma de apoyo a este colectivo que lucha contra la discriminación y organiza diversas actividades de concienciación).

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Desde el ámbito del movimiento vecinal participaron el Grupo de Igualdad de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid “Antonio Machado” (que se encarga de trasladar este tema a todos los ámbitos de trabajo de la Federación) y la Asociación de Mujeres la Rondilla. Me gustaría detenerme en esta iniciativa ya que es un claro ejemplo de la importancia de un trabajo continuo, desde la base, y de piel a piel para lograr un empoderamiento real de las mujeres. El proyecto se inicia con la creación del grupo “Nosotras”, dentro de la Asociación. Está compuesto por un grupo de mujeres de diversas nacionalidades que, desde 2012, han logrado conquistar un espacio y un tiempo propios, reuniéndose todos los sábados “para compartir, formarse, conocer su entorno, tejer redes…”. En 2015 decidieron trasladar toda esa experiencia vital en una práctica artística basada en la técnica del mapeo, titulada “Mapas de vida cotidiana. Mujeres del mundo en la Rondilla”. Así tomaron fotografías de sus rincones cotidianos reflexionando sobre ellos, dibujaron los mapas de su propia vida en el barrio destacando los lugares para ellas más significativos, escribieron frases sobre cómo se sentían en una ciudad, en un mundo nuevo, y luego nos invitaron a “pintar” con ellas nuestro propio barrio. El resultado de todos estos trabajos fue expuesto en el Centro Cívico Rondilla de 16 al 30 de junio. El mejor ejemplo de cómo la creatividad (artística unas veces y otras más bien intuitiva) es capaz de ayudar a un grupo de mujeres a conocerse mejor a ellas mismas y su entorno; a entender qué les está ocurriendo y cómo adaptarse a una nueva vida; y sobre todo a alcanzar su propio espacio de independencia lastrado por sus propias tradiciones en la mayoría de las ocasiones. Aquí si podemos afirmar que efectivamente el “arte es un instrumento de mejora social”.

Poco más se puede decir tras sus palabras, salvo que la experiencia de este primer encuentro no ha podido ser más positiva. Mujeres (y algún hombre) hablando de igualdad, de género, de transgéneros, de acciones, de teorías, de estrategias…, planeando futuras acciones y sobre todo, conociéndose, tejiendo muchas nuevas redes. Y para ayudar en ello que mejor forma que terminar la jornada de manera más relajada, en el jardín lateral compartiendo un refresco y algo de comer. Allí se creó verdaderamente sororidad. Y, por qué no, diversión mucha diversión. Aprovechamos para disfrazarnos y hacer un poco el ganso, porque la risa es muy importante para unir ideales y experiencias. ¡Ya estamos preparando #OCCUYPGENDER2, así que os mantendremos informadxs.

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“Gracias por venir. Pasead y recorrer nuestros mapas de vida cotidiana. Estamos muy felices de poder mostraros nuestros caminos y que se crucen con los vuestros”. (Grupo Nosotras de la Asociación de Mujeres Rondilla).

 

 

¡¡Bienvenidxs!!

¡¡Bienvenidxs!!

¡Por fin ha llegado el día!

Llevo mucho tiempo pensando en escribir un “algo”, ¿por qué no un blog? La falta de tiempo, el miedo, las dudas…, llevan retrasando este momento, pero al final aquí estamos.

Este blog no tiene más pretensiones que ser un lugar en el que desarrollar una de mis pasiones: escribir. Serán entradas sobre arte, sobre feminismo, sobre gestión cultural o una mezcla de todo, segun vayan surgiendo las cosas.

Mi deseo es aprender yo misma investigando sobre los temas que me interesan y compartirlo y aprender también a través de vuestros comentarios. Pero ya aviso que los artículos tendrán mucho de opinión, de lo que pienso y siento en cada momento. Quiero ser por supuesto rigurosa, pero también contar mis opiniones personales, así que podréis estar de acuerdo o no con algunas cosas.

En cualquier caso, hoy empezamos y ya veremos hasta dónde llegamos.